- Qué son los tiempos de seguridad
- Por qué separar los tiempos
- Cómo aplicar esta práctica en planta
En muchas organizaciones, los tiempos de proceso incluyen un componente adicional conocido como tiempo de seguridad. Esto ocurre principalmente por dos motivos:
- Miedo al castigo por incumplir tiempos asignados
- Desconocimiento de métodos y herramientas para medir y mejorar el proceso
Este fenómeno, aunque comprensible, genera una distorsión importante: dificulta ver la realidad operativa y limita nuestra capacidad de mejorar.
Qué está pasando realmente
Muchos tiempos actuales mezclan tres elementos distintos:
- Tiempo de preparación o calibración del puesto o centro de trabajo
- Tiempo real de proceso
- Tiempo de seguridad, añadido para “protegerse” de imprevistos
Esta mezcla es problemática porque impide saber cuál parte del proceso necesita atención y cuál realmente consume tiempo.
La forma correcta: separar los tiempos
Para gestionar de manera profesional y tomar decisiones basadas en datos, es indispensable separar estos componentes:
1. Tiempo de preparación / calibración
No depende del tamaño del lote.
Es ideal para aplicar técnicas como SMED, estandarización o mejoras rápidas.
2. Tiempo real de proceso (por unidad o por lote mínimo)
Permite conocer la productividad real y evaluar mejoras: herramientas, máquinas más rápidas, cambios de método, etc.
3. Tiempo de paradas no planificadas
Deben registrarse con causas claras.
Esto permite identificar patrones repetitivos y actuar sobre ellos.
¿Por qué es tan importante separar los tiempos?
Porque cuando todo está mezclado:
- Los problemas reales quedan ocultos
- Las mejoras se vuelven reactivas, no estratégicas
- Se diseñan metas irreales o injustas
- El operador responde agregando “seguridad” para no fallar
- La organización pierde capacidad de planificar y mejorar
En pocas palabras:
cuando los tiempos están mal definidos, no vemos la realidad, y si no vemos la realidad, no podemos mejorar.
Un punto clave: esto NO es para presionar al trabajador
Es fundamental aclarar que separar los tiempos no busca exigir más, ni aumentar la velocidad, ni castigar al operador.
Al contrario:
- Permite establecer ritmos razonables y humanos
- Evita metas irreales basadas en supuestos incorrectos
- Reduce la necesidad de agregar “tiempos de seguridad”
- Permite identificar causas del proceso en lugar de culpar a las personas
La meta es mejorar el proceso, no aumentar la carga del trabajador.
¿Dónde aplicarlo primero?
No es necesario implementarlo en toda la planta.
Se recomienda comenzar con:
- Recursos con capacidad limitada
- Operaciones con tiempos de calibración largos
- Procesos que requieren lotes grandes
- Centros donde exista alta variabilidad o demoras repetitivas
Ahí es donde separar los tiempos genera el mayor impacto en productividad y estabilidad de flujo.
Conclusión
Separar los tiempos de preparación, proceso y paradas no es un ejercicio administrativo.
Es una herramienta para:
- Ver la realidad del proceso
- Tomar decisiones basadas en datos
- Establecer ritmos de trabajo razonables
- Reducir errores, desperdicios y frustración
- Activar mejoras reales en capacidad y desempeño
No se trata de exigir más al trabajador. Se trata de construir procesos más estables, previsibles y justos para todos.