Escuchando esta extraordinaria obra de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, Joseph and the Amazing Technicolor Dreamcoat, se me ocurrió la siguiente reflexión.
Hace algunos miles de años, en el antiguo Egipto, el Faraón fue perturbado por una serie de sueños inquietantes. Ninguno de sus sabios logró interpretarlos con claridad, por lo que recurrió a José, un extranjero que se encontraba a su disposición (preso, según el relato bíblico, por un desafortunado episodio de “líos de faldas” en la corte).
José contaba con una herramienta muy poderosa que le permitía interpretar sueños: su famoso manto multicolor. Si hacemos una analogía moderna, bien podría haber sido el equivalente a una notebook Dell Latitude i7: una plataforma avanzada de análisis y toma de decisiones.
El Faraón le relató su sueño: siete vacas gordas seguidas de siete vacas flacas; siete espigas llenas seguidas de siete espigas marchitas. José interpretó correctamente el mensaje: a la nación le esperaban siete años de abundancia en las cosechas, seguidos de siete años de severa escasez.
Su recomendación fue clara y contundente: aprovechar los años de abundancia para construir silos y bodegas, almacenar el excedente y utilizarlo estratégicamente durante los años difíciles. De esta forma, Egipto no solo protegería a su pueblo del hambre, sino que además podría comercializar excedentes con las naciones vecinas, fortaleciendo su poder económico y político.
Estoy convencido de que José fue el primer consultor de cadena de suministros del que la historia tiene registro documentado.
La cadena de suministros es, sin duda, uno de los temas más fascinantes en el mundo de los negocios. Su lógica fundamental es relativamente simple, y alcanzar un desempeño de clase mundial no es una utopía. Sin embargo, el verdadero desafío radica en romper paradigmas, superar los óptimos locales y derribar las barreras que impiden la colaboración entre departamentos dentro de una misma empresa —y aún más, entre diferentes empresas de la cadena.
En nuestro entorno, solo unas pocas organizaciones han logrado superar estos obstáculos. No por casualidad, son las que hoy se han consolidado como jugadores relevantes a nivel internacional.